Reduce tus costes
La energía es un gasto fijo importante. Producir la tuya recorta la factura mes a mes durante más de 25 años.
Convierte la cubierta de tu nave o comercio en una fuente de ahorro. El autoconsumo es una de las inversiones con mejor retorno para una empresa: reduce costes, amortiza rápido y protege tu actividad de la subida de la luz.
No es solo un gesto sostenible: es una decisión financiera con retorno medible.
La energía es un gasto fijo importante. Producir la tuya recorta la factura mes a mes durante más de 25 años.
Las empresas consumen sobre todo de día, cuando los paneles producen, así que el retorno suele ser más rápido que en una vivienda.
Te blindas frente a las subidas del precio de la luz y ganas previsibilidad en tus costes energéticos.
El autoconsumo refuerza tu compromiso ambiental (RSC) y revaloriza el inmueble de tu empresa.
Diseñamos cada proyecto según la actividad, el consumo y la cubierta disponible.
Instalaciones para locales y oficinas con consumo diurno: iluminación, climatización y equipos.
Grandes cubiertas con mucho potencial. Instalaciones de media y alta potencia para reducir un coste energético elevado.
Bombeo solar para riego: la demanda de agua coincide con las horas de sol, así que el ahorro es muy alto.
Hoteles, restaurantes y centros con consumo constante que se benefician mucho del autoconsumo.
El autoconsumo rinde especialmente bien si tu empresa cumple alguno de estos puntos. Si dudas, hacemos el estudio y te lo decimos con sinceridad.
En una empresa, el plazo de amortización típico está entre 4 y 7 años. A partir de ahí, la instalación sigue produciendo energía prácticamente gratis durante más de dos décadas.
Además de las bonificaciones municipales (IBI e ICIO), la inversión puede acogerse a incentivos fiscales en el Impuesto de Sociedades, como la amortización acelerada de activos en energías renovables.
Las condiciones fiscales cambian según la normativa vigente. Te orientamos sobre lo aplicable a tu empresa y, si hace falta, lo coordinamos con tu asesor.
Analizamos tus facturas y tu curva de consumo.
Diseñamos la instalación y te mostramos el retorno previsto.
Ejecutamos la obra minimizando el impacto en tu actividad.
Tramitamos permisos, legalización y ayudas.
Controlas la producción y damos soporte y mantenimiento.
Las empresas suelen amortizar la inversión más rápido que las viviendas, habitualmente en un plazo de 4 a 7 años, porque concentran buena parte de su consumo en horario diurno, justo cuando los paneles producen. El plazo exacto depende del consumo, la potencia instalada y las ayudas.
La energía que no consumes se puede verter a la red con compensación en factura o almacenarla en baterías. En el estudio analizamos tu curva de consumo para dimensionar la instalación de forma que aproveches al máximo lo que produces.
En la mayoría de los casos no. Planificamos los trabajos para minimizar cualquier interferencia con tu actividad y, si hace falta una parada puntual, la acordamos contigo con antelación.
Sí, es habitual. Normalmente basta con un acuerdo con la propiedad sobre la instalación y su duración. Te ayudamos a valorar la mejor fórmula según las condiciones de tu arrendamiento.
Sí. Además de las bonificaciones municipales en el IBI y el ICIO, la normativa del Impuesto de Sociedades contempla incentivos para las inversiones en energías renovables, como la amortización acelerada. Las condiciones cambian con la normativa vigente; te orientamos sobre lo aplicable a tu caso.
Depende de tu consumo y de la superficie de cubierta disponible. Puede ir desde unos pocos kWp en un comercio hasta instalaciones de cientos de kWp en una nave industrial. Lo calculamos en el estudio a partir de tus facturas.
Sí. La energía solar es muy útil en el campo, sobre todo para el bombeo de agua de riego, ya que la demanda coincide con las horas de sol. Reduce mucho el coste energético de la explotación.
Sí. Una instalación de autoconsumo para empresa requiere su tramitación —comunicación o licencia según el municipio y el tamaño del proyecto— y la legalización posterior de la instalación. Nos ocupamos de toda la gestión, del proyecto técnico a los permisos y la legalización, para que la puesta en marcha sea ágil y tu actividad no se resienta.
Cubrir el 100% es poco habitual, porque de noche y en los días nublados se sigue tirando de la red. Lo razonable es dimensionar la instalación para cubrir la mayor parte del consumo diurno —que en muchas empresas es la mayoría— y, si interesa, añadir baterías. En el estudio calculamos qué porcentaje de autoconsumo es realista en tu caso.
Estudiamos tu consumo y te damos cifras concretas de ahorro y amortización, sin compromiso.