Revisión técnica
Comprobamos paneles, inversor, conexiones y protecciones para detectar cualquier desgaste o fallo.
Una instalación solar necesita poco mantenimiento, pero una revisión periódica marca la diferencia: mantiene la producción al máximo y alarga la vida útil de tus equipos.
Cuidamos de tu instalación para que rinda como el primer día durante muchos años.
Comprobamos paneles, inversor, conexiones y protecciones para detectar cualquier desgaste o fallo.
El polvo, la calima y los restos reducen la producción. Una limpieza adecuada la recupera.
Controlamos los datos de producción para asegurarnos de que tu instalación rinde lo que debe.
Las placas solares no tienen piezas móviles, así que se averían poco. Pero eso no significa "instalar y olvidarse": un panel sucio, una conexión deteriorada o un inversor con un aviso pasan desapercibidos si nadie los revisa, y se traducen en energía (y dinero) que dejas de producir.
Con un mantenimiento periódico y la monitorización al día, te aseguras de aprovechar toda la inversión que hiciste y de que los equipos lleguen sanos al final de su vida útil.
En general basta con una o dos limpiezas al año. La lluvia ayuda a mantener los paneles limpios, pero el polvo, la calima o los restos de aves pueden reducir la producción, así que conviene revisarlos periódicamente.
Los equipos tienen garantía del fabricante. Si detectamos un fallo, gestionamos la reparación o sustitución dentro de la garantía y, mientras, dejamos la instalación funcionando lo mejor posible. La monitorización ayuda a detectar estos fallos pronto.
Es un sistema que registra cuánta energía produce tu instalación, normalmente consultable desde una app o web. Te permite ver el rendimiento en tiempo real y avisa si algo no funciona como debería.
Una instalación solar necesita poco mantenimiento, pero una revisión periódica asegura que sigue produciendo al máximo y prolonga su vida útil. Te explicamos las opciones de mantenimiento sin obligarte a nada.
Sí. Revisamos y mantenemos instalaciones de autoconsumo aunque las haya montado otra empresa. Hacemos una revisión inicial para conocer su estado y proponerte qué necesita.
La forma más fiable es la monitorización: al comparar la producción real con la esperada para esa época del año se detecta enseguida cualquier caída de rendimiento. Si no tienes monitorización, una factura de la luz más alta de lo habitual o un aviso en el inversor también son señales para pedir una revisión.
No es recomendable. El agua a presión puede dañar el sellado y el marco de los paneles. La limpieza correcta se hace con agua y un cepillo o mopa adecuados, sin productos abrasivos y, mejor, a primera hora o al atardecer, para no trabajar sobre el vidrio caliente.
Para una instalación doméstica suele bastar con una revisión anual, además de una o dos limpiezas al año. En instalaciones de empresa, con más potencia y más en juego, puede compensar revisarla con más frecuencia. Te proponemos una pauta de mantenimiento ajustada a tu instalación.
Pide una revisión y nos aseguramos de que aprovechas toda tu energía solar.